Información (28-02-15)


       Pasteurella multocida es un cocobacilo gramnegativo, pequeño, inmóvil que suele mostrar tinción bipolar con algunas tinciones (Giemsa o sus equivalentes, azul de metileno). Puede observarse aislado, en parejas o en cadenas cortas. Carece de exigencias nutricionales, se desarrolla bien a 37ºC en agar sangre 5%, agar chocolate, agar Müeller-Hinton, agar infusión corazón-cerebro (BHI), pero que no crece en medio de MacConkey. Aerobio-anaerobio facultativo, catalasa +, oxidasa +, indol +, ODC +, fermenta glucosa, sacarosa y maltosa. Al estar habitualmente como comensal acompañado de otras bacterias, y también acompañado de otras bacterias en las infecciones producidas, puede utilizarse un medio de cultivo selectivo que incorpore algún antimicrobiano como vancomicina, clindamicina, gentamicina, neomicina, kanamicina o amikacina. Los métodos microbiológicos clásicos, para facilitar su aislamiento, recurrirían a realizar un cultivo de enriquecimiento en un caldo durante 4 horas, y a continuación inocular un ratón por vía intraperitoneal, y cuando el ratón moría (cuando había Pasteurella en la muestra), tomar sangre del corazón y proceder al cultivo en placa. El problema de identificación es diferenciarla de otras bacterias de la misma familia (Pasteurellaceae) como son otras especies de PasteurellaHaemophilus spp., Mannheimia spp., Actinobacillus spp., Avibacterium spp., etc. Pueden diferenciarse varios tipos capsulares (5 tipos) según su antigenicidad. La cápsula del tipo A esta compuesta por  ácido hialurónico; el tipo B de arabinosa, manosa y galactosa; el tipo D de heparina; el tipo E no está caracterizado su componente; y el tipo F de condroitina. También se han diferenciado 16 serovariedades de lipopolisacáridos (LPS). La combinación de ambos tipos, capsulares y de lipopolisacárido permite hablar de tipos A:1, A:2, A:3, etc. Por la frecuencia con la que está presente en las colonizaciones y en las infecciones acompañadas de otras bacterias, su detección mediante amplificación de gen de su 16S rRNA o del gen codificante de su toxina es muy útil. Además este mismo método permite diferenciarla de otras especies de Pasteurella, o de otras especies de otros géneros de la misma familia Pasteurellaceae.
       
       Pasteurella multocida posee los siguientes factores de patogenicidad: cápsula (tipos A a F); fimbrias de adhesión a receptores de N-acetil-D-glucosamina; proteína de membrana externa –OMP- que es la proteína fijadora de hemoglobina (hgbA) con tres tipos diferentes (I, II y III); lipopolisacárido con 16 serotipos; una exotoxina dermonecrótica (DNT); un sideroforo quelante de hierro (multocidina); varias enzimas extracelulares (lipasa, hialuronidasa); y plásmidos de resistencia a los antibióticos y de producción de toxina.
       
       Dentro de la familia Pasteurellaceae, que se ha ido introduciendo cambios taxonómicos que han hecho cambiar algunas especies a otros géneros, no sólo en género Pasteurella, sino también en otros géneros de la misma familia, como los indicados a continuación:
       
Pasteurella haemolytica --> Mannheimia haemolytica.
Pasteurella trehalosi --> Bibersteinia trehalosi.
Pateurella gallinarum --> Avibacterium gallinarum.
Pasteurella avium --> Avibacterium avium.
Pasteurella ureae --> Actinobacillus ureae.
Pasteurella anatis --> Gallibacterium anatis.
Actinobacillus actinomycetemcomitans-->Aggegatibacterium actinomycetemcomitans.
Haemophilus aphrophilus --> Agregatibacterium aphrophilus.
Haemophilus plauropneumoniae --> Actinobacillus pleuropneumoniae.
Mannheimia succiciproducens --> Basfia succiniproducens.
Haemophilus paragallinarum --> Avibacterium paragallinarum.
Haemoiphilus somnus --> Histophilus somni.
       
       Actualmente se admiten las siguientes especies de Pasteurella: P. aerogenes, P. bettyae, P. caballi, P. canis, P. dagmatis, P. multocida subsp. multocida, P. multocida subsp. gallicida, P. multocida subsp. septica, P. tigris, P. pneumotropica, P. stomatis, P. testudinis.
       
       Pasteurella multocida, suele existir como comensal en el tracto respiratorio superior de muchos animales domésticos, como pollos, mascotas, principalmente gatos y perros, y también en animales salvajes. Las infecciones humanas suelen estar relacionadas con la mordedura, arañazo, o lamido, pero también pueden ocurrir sin que se tenga contacto con animales. Las infecciones a partir de animales son las más frecuentes tras lesiones provocadas por gatos (60-80%), seguidas de las de perros (50%). Las infecciones con mordeduras de animales suelen ser polimicrobianas, por lo que deben tratarse de forma empírica con antimicrobianos de amplio espectro, tanto para bacterias gramnegativas aerobias como anaerobias. Las infecciones suelen cursar con una inflamación de tejidos blandos rápidamente progresivas que pueden recordar las infecciones por Streptococcus pyogenes beta-hemolíticos. Pueden ocurrir infecciones de tejidos blandos profundos, manifestadas como tenosinovitis, artritis séptica y osteomielitis. A veces se producen infecciones más graves, como endocarditis o meningitis, que cuando ocurren en niños hacen pensar en Haemophilus influenzae o en Neisseria meningitidis.
       
       Las personas de riesgo de estar colonizadas por Pasteurella multocida, o de tener infecciones por ella son: propietarios de mascotas, veterinarios, granjeros, manipuladores de ganados, y manipuladores de alimentos cárnicos.
       
       Los principales tipos de infecciones que produce son los siguientes:
       
       Infecciones locales: la mayor parte de las veces (60-80%), causadas por mordedura o arañazo de gato, y el resto por lesiones producidas por perros. La infección local se caracteriza por la aparición rápida de eritema, calor, induración, y con frecuencia drenaje purulento. La complicación más frecuente es la formación de un absceso, tenosinovitis, y la artritis séptica de la articulación próxima a la mordedura o arañazo. Puede ocurrir osteomielitis por la inoculación directa o extensión de la celulitis contigua en dedos de las manos tras mordeduras de gatos.
       
       Infecciones respiratorias: lo más frecuente es encontrarla como comensal en pacientes con enfermedad pulmonar subyacente, pero pueden provocar infecciones graves como neumonías, empiema o absceso pulmonar. La mayoría de las colonizaciones están relacionadas con contacto habitual o exposición a animales. Puede provocar infecciones respiratorias superiores, incluyendo sinusitis, otitis media, mastoiditis, epiglotitis, faringitis y angina de Ludwig. En casos raros puede provocar infecciones respiratorias inferiores, como neumonía, traqueobronquitis, absceso pulmonar y empiema, en general en pacientes con enfermedad pulmonar subyacente, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.  
       
       Cardiovasculares: se han descrito casos de endocarditis de válvula protésica, pericarditis, aneurismas micóticos, infecciones de injertos vasculares, infecciones de catéteres venosos centrales, bacteriemias, sepsis, y shock séptico, y coagulación intravascular diseminada. La existencia de diabetes puede ser un factor predisponente para las bacteriemias.
       
       Sistema nervioso central: causa poco frecuente de meningitis, empiema subdural, absceso cerebral. Las meningitis se han relacionado con lamidos de gatos y mordeduras en la cara de personas de edad avanzada.
       
       Gatrointestinales: en raras ocasiones se han descrito casos en apendicitis, abscesos hepatoesplénicos, y peritonitis bacterianas espontáneas.
       
       Oculares: abscesos perioculares, conjuntivitis, úlceras corneales y endoftalmitis.
       
       Genitourinarias: pielonefritis, abscesos renales, epididimitis, cervicitis.
       
       En los animales puede provocar enfermedades endémicas o epizoóticas en un amplio número de especies de animales domésticos y salvajes, incluyendo aves. Es un comensal frecuente u oportunista del tracto respiratorio superior de animales de granja, domésticos o salvajes, como pollos, pavos, aves salvajes, ganado, cerdos, conejos, perros y gatos u otros félidos. Produce infecciones asintomáticas o leves inflamatorias respiratorias superiores o infecciones agudas neumónicas o diseminadas, con frecuencia fatales. La transmisión entre animales ocurre por contacto directo a través de secreciones nasales. La existencia previa de otros patógenos o la coinfección con otros patógenos respiratorios como Bordetella pertussis o Mannheimia haemolytica, virus respiratorios o micoplasmas favorece su infección. Se ha relacionado con la rinitis atrófica que corresponde a un síndrome de enfermedad respiratoria superior (rinitis) e infecciones respiratoria inferior (neumonía), leve o grave, con estornudos, secreción mucosa, rinitis moderada, neumonía leve, fiebre que puede progresar a septicemia (septicemia hemorrágica) y/o rinitis atrófica.
       
Tratamiento antimicrobiano

       La mayoría de las infecciones responden a tratamiento con amoxicilina, amoxicilina-clavulánico, minociclina, fluoroquinolona o trimetoprim-sulfametoxazol. Pasteurella multocida es resistente a las isoxazolilpenicilinas (cloxacilina), cefalosporinas de primera generación (cefalexina, cefaclor, cefadroxilo), las lincosamidas (clindamicina), los macrólidos (eritromicina), los aminoglucósidos (gentamicina, amikacina), y los glucopéptidos (vancomicina).

       Se han descrito cepas productoras de beta-lactamasas. Para infecciones graves, se recomienda ampicilina-sulbactam, piperacilina-tazobactam, cefoxitina, o un carbapenémico, ya que en las infecciones por mordeduras deben cubrirse las bacterias grampositivas, gramnegativas y anaerobias. Tigeciclina también tiene excelente actividad. Si únicamente existe Pasteurella multocida, puede tratarse con penicilina G intravenosa. Una vez haya mejorado puede administrarse una penicilina oral (penicilina V). En los alérgicos a penicilina se recomienda una tetraciclina (minociclina, doxiciclina), una fluoroquinolona (ciprofloxacino, levofloxacino), trimetoprim-sulfametoixazol, o azitromicina.

       Por las asociaciones frecuentes con otras bacterias, se recomienda algunas de las asociaciones siguientes: amoxicilina-clavulánico; doxiciclina asociada a metronidazol (en los alérgicos a penicilinas); fluoroquinolona asociada a clindamicina, o TMP-SMX, o ceftriaxona en gestantes.

Diagnóstico microbiológico

  • Examen microscópico: la tinción de Gram y de Giemsa, de exudados purulentos, esputo, líquido cefalorraquídeo puede evidenciar la presencia de cocobacilos pleomórficos pequeños, gramnegativos. Algunas bacterias como Haemophilus spp., Moraxella spp., y Acinetobacter spp., pueden presentar morfologías similares. Con las tinciones de Giemsa (o sus equivalentes como Wright o Wayson) o de azul de metileno, se puede manifestar mejor la tinción bipolar. En algunas cepas pueden evidenciarse la cápsula en las tinciones.

  • Cultivo: las infecciones por mordeduras de animales suelen ser polimicrobianas, con bacterias aerobias y anaerobias. Pueden encontrarse varias subespecies de Pasteurella; Pasteurella multocida subsp. multocida, Pasteurella multocida subsp. septica, Pasteurella stomatis, Pasteurella dagmatis, o Pasteurella canis. Otras bacterias relacionadas con mordeduras de animales incluyen a Capnocytophaga canimorsus (que puede provocar una sepsis fulminante y meningitis), y Capnocytophaga cynodegmi (inflamación local moderada). Con las mordeduras de gatos se han encontrado Bartonella henselae y Franciscella tularensis, y cowpoxvirus.

  • Sensibilidad a los antimicrobianos: elevada sensibilidad a penicilinas y cefalosporinas, tetraciclinas, y fluoroquinolonas. Las cepas resistentes a penicilinas se han aislado de infecciones respiratorias.

Pruebas realizadas en IVAMI:

  • Examen microscópico mediante tinciones de Giemsa o de Gram.
  • Cultivo a partir de muestras de exudados respiratorios (preferente) o de otras mucosas para detectar colonizaciones en personas o animales, o de muestras de lesiones infectadas purulentas.
  • Sensibilidad a los antimicrobianos: pruebas de sensibilidad a los antimicrobianos habituales.
  • Diagnóstico molecular (PCR): esta prueba ofrece la ventaja de detectar su presencia sin necesidad de la identificación en cultivos que suelen ser polimicrobianos.

Muestra recomendada:

  • Exudados de lesiones infecciosas cutáneas: torunda estéril de dacrón/rayón, con vástago de aluminio o plástico, impregnada en la lesión o aspirado de la lesión dispensado en un tubo estéril de cierre hermético, preferible de polipropileno para evitar roturas durante su transporte al laboratorio).
  • Muestras de animales: exudado respiratorio tomado con torunda.
  • Afectación respiratoria superior: muestra de exudado tomada con torunda.
  • Artritis (líquido sinovial): depositar 1 a 2 mL de muestra líquida en un tubo o en un recipiente estéril, preferiblemente de polipropileno para evitar la rotura, conteniendo 3 mL de un medio de transporte universal.
  • Exudados respiratorios profundos, depositado en recipiente estéril hermético, preferible de polipropileno para evitar roturas durante su transporte al laboratorio.
  • Afectación del sistema nervioso central: muestra de líquido cefalorraquídeo, 2 mL en vial de polipropileno estéril.
  • Otras muestras: según presentación.

Conservación y envío de la muestra:

       Refrigerada (preferido) durante menos de 2 días.
       Congelada: más de 2 días.

Coste de la prueba:     

   Consultar a ivami@ivami.com

Servicio recogida de muestra (incluido sólo en España Península):

    Solicitar envío de mensajero al teléfono 96-169 17 02.