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Human Herpesvirus type 6 – HHV-6-. Viral load. 

[Herpesvirus humano tipo 6 (Human Herpesvirus type 6 –HHV-6). Carga viral (viral load)]

 

If you are interested in the English text, please ask to ivami@ivami.com.

Herpesvirus humano tipo 6 (HHV-6), junto con Citomegalovirus y HHV-7,  pertenece a la familia Herpesviridae, subfamilia Betaherpesvirinae, género Roseolovirus. HHV-6 tiene una seroprevalencia elevada a nivel mundial, encontrándose en más del 90% de la población. Las diferencias en la biología, la patogenicidad y las secuencias genéticas de los aislados de HHV-6 hicieron identificar dos variantes de este virus, A y B, de las que sólo la variante B (HHV-6B) se considera patogénica en general, con solo algunas referencias aisladas sobre la posible implicación de la variante A (HHV-6A).

 

La infección primaria por HHV-6B suele relacionarse con procesos febriles en alrededor del 30% en niños infectados menores de 2 años. La infección primaria sintomática se denomina « roseola » o exanthema subitum, una enfermedad febril leve acompañado de  exantema, de unos 5 a 7 días de duración, con resolución espontánea. Durante la infección primaria, igual que en sus reactivaciones, el virus se replica en las células T (linfocitos T CD4+).

 

Tras la infección primaria, lo habitual es que se establezca una latencia prolongada en la que el virus se encuentra en estado episómico, no integrado, en el cromosoma de los monocitos o macrófagos. Este estado de latencia permite reactivaciones periódicas cuando las condiciones del hospedador lo permiten, como ocurre en los individuos inmunocomprometidos. Por esta razón, se considera un patógeno oportunista importante en los pacientes trasplantados en los que pueden provocar manifestaciones clínicas graves como encefalitis, neumonía intersticial, hepatitis, supresión de médula ósea, disfunción hepática o complicaciones neurológicas. La participación directa del virus en las alteraciones neurológicas parece no ser la causa principal de la encefalopatía ya que existen casos en los que no se detecta el virus en LCR, o se encuentra en concentraciones muy bajas en plasma, por lo que se ha considerado que la encdefalopatía podría ser debida a la expresión de algunas citoquinas como IL-8.

 

En un pequeño porcentaje de casos (0,5 a 2%), el genoma viral puede encontrarse en otra forma de latencia no episómica, sino integrado en el cromosoma de la célula hospedadora (CIHHV6: Chromosomal Integrated HHV6). Esta forma de latencia integrada es importante diferenciarla porque su existencia no requiere tratamiento. La existencia de integración cromosómica puede detectarse con altas concentraciones en sangre periférica completa de alrededor de 106 copias/M células con detección en folículo piloso (≥ 1 copia/célula). En forma integrada se ha comprobado que puede transmitirse de madre a feto a través de la circulación placentaria. Se ha sugerido que CIHHV-6 puede replicarse y provocar infecciones congénitas. De igual manera se ha sugerido en casos de receptores de sangre con CIHHV-6.

 

La existencia de la fase de latencia y de la posible integración cromosómica de HHV-6B son importantes a la hora de evaluar la carga viral de este virus, ya que la latencia implica que podemos detectar su genoma, igual que ocurre con el estado de integración cromosómica.

 

Para evaluar la carga viral de HHV6 es importante diferenciar entre estado de latencia, de integración cromosómica y de reactivación ya que las actitudes terapéuticas son diferentes en cada situación. El estado de latencia no requiere ninguna intervención terapéutica, ni tampoco la existencia de integración cromosómica, por lo que ante una situación de predisposición a la reactivación o de sospecha clínica de reactivación es importante diferenciarlas para evitar los efectos colaterales que puede conllevar la administración de la terapéutica antiviral.

 

En los individuos con intregración cromososómica pueden encontrarse  concentraciones elevadas de ADN de HHV-6B cuando se analizan muestran de sangre completa (> 6 log10 cge/mL; 2 x 106 a 3 x 106 cge/M), ya que el genoma viral se encuentra en los leucocitos de sangre periférica, dándonos una visión errónea de la situación del paciente.

Identificación de los individuos con integración de HHV-6 

Al existir 4 a 7 millones de leucocitos por ml, la carga viral de HHV-6 suele ser superior a 1 x 106 genomas virales/mL de sangre completa. Por el contrario, los líquidos biológicos (por ej. líquido cefalorraquídeo, suero, plasma) suelen tener muy pocas células y serán positivos porque algunas células se lisan espontáneamente o durante el transporte de las muestras o su procesamiento, liberando el ADN viral. La alta carga de ADN viral en pacientes con CIHHV-6 puede llevar al error diagnóstico de que el paciente tenga una infección activa para el que se considere un tratamiento, e incluso algunas terapéuticas pueden inducir la replicación del virus.

Cuando se detecte que la carga viral de HHV-6 es sospechosamente alta la forma más práctica de confirmar si se trata de una integración es mediante cuantificación de la carga en sangre completa o en células mononucleares (PBMCs) separadas. Los individuos con HHV-6 integrado tienen cargas virales significativamente más elevadas que los que no tienen HHV-6 integrado, incluso que aquellos que tienen una infección primaria por HHV-6, ya que tienen una o más copias genómicas por célula y las cargas elevadas se mantienen en el tiempo. Para poder seguir en el tiempo la carga viral relacionada con la integración de HHV-6 es necesario referir al número de copias por número de células y no tener una idea errónea cuando existe leucopenia o leucocitosis, o cuando se evalúan líquidos biológicos como líquido cefalorraquídeo.     

Aunque la cuantificación de la carga viral de HHV-6 en plasma está aceptada ampliamente como un marcador de infección activa en receptores de trasplantes y otros pacientes, la monitorización viral en plasma  en suero no es adecuada para identificar y monitorizar los pacientes con CIHHV-6. Los individuos sin CIHHV-6 que padecen una infección activa (por ej. una infección primaria) algunas veces tienen concentraciones sericas elevadas o superiores a las observadas en los individuos con CIHHV-, pero estas concentraciones no persisten. La monitorización de los individuos con CIHHV-6 es problemática porque los resultados de la cuantificación en plasma pueden variar dependiendo de la rapidez con la que la muestra se procese. La lisis celular aumenta en función del tiempo transcurrido desde la extracción de la sangre y su centrifugación, y el grado de lisis puede verse influenciado como la temperatura de conservación y la fuerza física. La lisis celular durante el envío puede dar lugar a cargas de ADN plasmático en muestras de individuos con CIHHV-6 superiores significativamente a una muestra de la misma sangre extraída y separada  en unas horas después de la extracción sanguínea. Las muestras de plasma de individuos con CIHHV-6 centrifugadas inmediatamente después de la extracción sanguínea pueden dar un resultado negativo de la prueba para ADN de HHV-6. La coagulación durante la separación del suero lisa células y libera ADN celular, dando lugar a concentraciones séricas de ADN de HHV-6 de hasta 100 veces superiores a las del plasma.

Situaciones de mayor interés para detectar reactivaciones de HHV6

 

HHV-6B se reactiva con frecuencia en los receptores trasplantados inmunocomprometidos que puede dar lugar a enfermedad grave, en especial encefalitis con aumento de mortalidad aunque se traten con fármacos antiherpéticos. En los trasplantados alogénicos de células hematopoyéticas suele tener el máximo de concentración de carga viral a los 70 días postrasplante, y en el 3% de los casos puede acompañarse de encefalitis, coincidiendo con las máximas concentraciones de la viremia. Se ha asociado con enfermedad aguda de injerto contra el hospedador (aGVHD : acute Graft-versus-Host-Disease). También se ha relacionado con mortalidad elevada después de trasplante alogénico de células hematopoyéticas (HCT).

 

La infección viral activa en trasplantados renales ocurre con un máximo a los 28 días postransplante.

 

Otras situaciones de interés para detectar la reactivación de HHV6

 

 

HHV-6B se ha implicado en casos:

 

Consideraciones patogénicas de HHV-6A

 

En general, HHV-6A no se considera patogénico. Sin embargo, existen algunas referencias científicas que le atribuyen mayor neurotropismo que a HHV-6B. También se ha relacionado con hydrops fetalis, o con infecciones en pacientes críticos inmunocompetentes.

 

Pruebas realizadas en IVAMI:

Consideraciones para evaluar resultados

 

Muestras recomendadas

 

Conservación y envío de la muestra:

 

Coste de la prueba: