OCDE 170-4-Actividad de desinfectantes para piscinas de natación y de SPA con bacterias, virus y quistes de protozoos. OCDE 170-4: 2012 [Disinfectants activity for swimming pools and SPAs with bacteria, viruses and protozoa cysts. OCDE 170-4: 2012].

Prueba acreditada por ENAC para actividad bactericida y fungicida.

Durante muchos años la desinfección de piscinas de natación y de SPAs ha estado basada en la desinfección química con productos con cloro o bromo, cuya eficacia se conoce bien para varias clases de microorganismos patógenos. La eficacia de los nuevos desinfectantes debe conocerse en las condiciones existentes en las piscinas de natación y de SPAs antes de aprobarse para su uso. Además, para los nuevos desinfectantes debe comprobarse su seguridad tanto para la salud humana como para el medio ambiente, antes de realizarse las pruebas de eficacia, y los ensayos en el laboratorio o los ensayos de campo.

Criterios de eficacia: debe establecerse la actividad de los nuevos productos frente a varios agentes patógenos indicadores patógenos humanos (bacteria, protozoos y virus), que pueden encontrarse con frecuencia en aguas de las piscinas de natación o de SPAs, debiendo poseer frente a ellos una actividad equivalente a la obtenida con los derivados de cloro. Además, los nuevos productos deben tener las siguientes características: 1) Mantener una concentración efectiva residual en las piscinas que proporcione una desinfección contínua en el agua. 2) En el caso de los baños públicos deben poder dispensarse mediante un sistema de dosificación automática; 3) La eficacia debe mantenerse en un rango de pH, elegido por el fabricante,  compatible con la seguridad y confort humanos, que pueda mantenerse en presencia de iones y otras concentraciones de solutos encontrados habitualmente en el agua de las piscinas; 4) Deben disponer de un método práctico para medir su concentración, que pueda incluso determinarse por usuarios particulares; 5) Deben poder añadirse dosis suplementarias cuando las concentraciones disminuyan por debajo de la concentración efectiva recomendada, o si se detectase contaminación microbiana; 6) Debe establecerse un margen de eficacia para las concentraciones normales de uso; 7) Para los desinfectantes que contengan más de una sustancia activa debe conocerse la contribución relativa de cada componente sobre la eficacia global; 8) El desinfectante debe tener propiedades alguicidas, que hayan sido comprobadas, o bien que su uso sea compatible con otros productos alguicidas.

Fase de evaluación en laboratorio: en esta fase se evalúa la actividad frente a unos microorganismos indicadores de los principales grupos (bacterias, virus y protozoos) asociados con piscinas de natación y SPAs, en unas condiciones de laboratorio definidas. En el caso de que por alguna razón deban utilizarse microorganismos subrogados, éstos deben ser aceptados por la correspondiente institución reguladora encargada del registro del producto.  En la realización de las pruebas debe incluirse un control con cloro, incluyendo la determinación de cloro libre tanto al principio como al final de la prueba. Las pruebas deben  realizarse a la temperatura entre 25 y 30ºC para piscinas de natación y entre 34 y 36ºC para piscinas de SPAs y en las condiciones de pH que permitan la eficacia del desinfectante y sean aceptables para el confort y seguridad de los usuarios. Para los controles de cloro el pH debe ser de 7,2 a 7,3. En las pruebas debe incluirse una sustancia interferente representativa de condiciones limpias. El desinfectante debe ser efectivo al 50% de la concentración recomendada para permitir un margen que cubra los periodos de descenso de las concentraciones durante el uso por errores de dosificación o de los sistemas automáticos de dosificación. Este margen puede calcularse con una única cepa como Pseudomonas aeruginosa. En el caso de productos con más de un componente activo (por ej., metales y oxidantes) debe demostrarse la actividad de cada uno de ellos. Las cepas utilizadas serán obtenidas de colecciones reconocidas. Los tiempos de contacto serán los indicados a continuación para cada microorganismo. El volumen de la prueba respecto al volumen del inóculo será de 199:1. Debe incluirse un control con neutralizante con su correspondiente validación en las pruebas. Debe realizarse la determinación de la concentración del producto al comienzo y al final de las pruebas, así como de los controles con cloro. La densidad del inóculo debe ser 100 veces superior que el logaritmo de la reducción requerida. Todas las pruebas deben realizarse al menos por duplicado. Los microorganismos utilizados serán: Escherichia coli, Enterococcus faecium, Pseudomonas aeruginosa, Legionella pneumophila, Staphylococcus aureus, Adenovirus, Rotavirus, quistes de Naegleria fowleri y de Giardia intestinalis o Giardia muris. Los tiempos de contacto serán de 30 segundos para todas las bacterias, excepto para Enterococcus faecium 2 minutos; Adenovirus (10 minutos); Rotavirus (2 minutos); Naegleria fowleri (30 minutos); y Giardia spp. (45 minutos). La reducción de microorganimos obtenida debe ser de 4 log10 para las cinco especies bacterias, de 3 log10 para los dos virus, y de 4 y 3 log10 para los quistes de Naegleria fowleri y Giardia intestinalis, respectivamente.

Fase de evaluación de campo en piscinas reales: antes de ser aprobado para su uso, el producto debe evaluarse en las condiciones reales de uso, preferiblemente una piscina y/o SPAs muy concurridos. En estos casos no se añaden microorganismos, pero deben tomarse muestras de las zonas donde habitualmente puedan encontrarse. Para realizar las pruebas de  campo, antes debe haber pasado las pruebas de seguridad para la salud humana y ambiental. Las pruebas de campo deben diseñarse para un periodo mínimo de 3 meses y deben ser aceptadas por la institución reguladora encargada de su registro. Las pruebas deben realizarse siguiendo las normas ISO 6222 para recuento de microorganismos aerobios demostrando que existen menos de 100 UFC/mL; para coliformes termotolerantes siguiendo la norma ISO 9308-1 para detección de E. coli y coliformes, demostrando que no se detectan en 100 mL; y para Pseudomonas aeruginosa siguiendo la norma ISO 16266, demostrando que no se detectan en 100 mL. El diseño del estudio de campo incluirá las especificaciones de la piscina en cuanto a dimensiones, volumen y localización; la distribución de agua y su circulación; la tasa de reposición; métodos de dosificación del desinfectante; filtración, floculación; presencia de lluvias para las piscinas exteriores; la metodología para los microorganismos ensayados; la localización de los muestreos para microorganismos y desinfectantes; las condiciones de transporte de muestras; el diseño del muestreo; las medidas de temperatura y transparencia del agua; el número de bañistas; la relación de los muestreos con la presencia de bañistas; la concentración de desinfectante en el momento del muestreo; la medida del pH en el momento del muestreo; la medición de la reserva alcalina total; la concentración de cualquier otro producto químico relevante; etc.