AATCC 30-Evaluación de antifúngicos en tejidos AATCC 30: 2013 (Antifungal Activity, Assesment on Textile Materials: Mildew and Rot Resistance of Textile Materials).

Prueba acreditada por ENAC.

Los dos objetivos de este método de prueba es determinar la sensibilidad de los materiales textiles a mohos y deterioro, y evaluar la eficacia de fungicidas en los materiales textiles. Las dos consideraciones importantes al evaluar los tejidos en relación con el crecimiento de hongos son: a) el deterioro del tejido (putrefacción), y b) el crecimiento, aunque no provoque el deterioro del producto, pero alterando su apariencia (mohoso) con frecuencia con un olor desagradable y rancio. Puede estar indicado algún tipo de exposición previa según el uso final. Por ejemplo, cuando el tejido se utilice a temperaturas elevadas y el fungicida pueda ser volátil, puede estar indicada la exposición preliminar en un horno; cuando el tejido se utilice en zonas tropicales o en exteriores con lluvias, debe realizarse una lixiviación antes de la aplicación de los mohos. Siempre que sea posible, los tejidos deben exponerse a las condiciones esperadas antes de realizar la prueba. La norma indica cuatro tipos de pruebas (I, II, III y IV) que pueden realizarse de forma aislada o en combinación dependiendo del tipo de exposición a los que se sometan los materiales. La prueba I debe utilizarse para tejidos que vayan a entrar en contacto con el suelo; las pruebas II o III debe utilizarse cuando tejidos que nunca vayan a entrar en contacto con el suelo o ambientes tropicales, recomendándose la prueba II pata tejidos que contengan celulosa, y la prueba III para otros tejidos; la prueba IV está indicada para tejidos utilizados en exteriores y sin contacto con el suelo.

La prueba I se considera la más estricta y debe realizarse únicamente con tejidos que vayan a estar en contacto con el suelo, como sacos de arena, toldos, tiendas de campaña, …, así como para probar fungicidas de tejidos experimentalmente. En la prueba se utilizan muestras de tejidos de 15 x 4 cm, con la dimensión más larga paralela a la deformación y desenredo de 0,5 cm de ancho, y en el caso de tejidos con menos de 20 fibras en 2,5 cm a un número determinado de fibras para proporcionar una muestra de 2,5 cm. El número de piezas del tejido es de 5 para cada tratamiento, para el control y tejido de referencia. Las muestras de tejido deben mantenerse entre 2 y 16 semanas en contacto con tierra según requiera el fabricante, con una humedad del 25%, temperatura de 28ºC y humedad ambiental relativa de 83%.

La prueba II (placa de agar con Chaetomium globosum) se utiliza para evaluar la resistencia de tejidos que contengan celulosa que no entren en contacto con la tierra, y puede utilizarse también para evaluar la uniformidad del tratamiento fungicida. En la prueba se utilizan piezas discos de tejido de 3,8 cm de diámetro.

La prueba III (placa de agar con Aspergillus niger) utiliza un hongo que puede desarrollarse en los tejidos sin provocar su deterioro, pero su desarrollo puede provocar efectos indeseables y alterar su apariencia (mohoso). Esta prueba se utiliza para evaluar tejidos donde el crecimiento de estos hongos es importante. En la prueba se utilizan círculos de 4 cm de diámetro de muestras de tejidos, tratadas y sin tratar, con antifúngicos. Los cultivos d hongos deben mantenerse durante 14 días para obtener las esporas para preparar la suspensión de inoculación de las placas sobre las que se colocan los discos de tejido que son mantenidos en contacto durante 14 días antes de evaluar microscópicamente el porcentaje de la superficie de los discos de tejido.

La prueba IV (jarra de humedad con mezcla de esporas de Aspergillus brasiliensis [syn. A. niger], Penicillium varians [syn. Talaromyces varians] y Trichoderma viride) se utiliza para determinar la eficacia fungistática de tratamientos destinados para controlar los mohos y el crecimiento de hongos no-patógenos en tejidos de materiales o superficies utilizados en exteriores sin contacto con el suelo habitualmente impermeables al agua. Para ello tiras de tejidos tratados y sin tratar, saturadas en nutrientes se contaminan con una suspensión de esporas de mohos y se incuban as una humedad relativa del 90%, observándose durante 4 semanas. Los cultivos de hongos para las esporas deben mantenerse unos 10 días, para preparar la suspensión con la que se inocularán las muestras de tejido, para ser incubadas durante 14 días (tejidos con celulosa sin impregnar) o 28 días tejidos sin celulosa impregnados).