Irritación / Corrosión ocular aguda (Acute Eye Irritation/Corrosion - OECD 405: 2012). 

Prueba con el Certificado de Buenas Prácticas de Laboratorio (BPLs).

Esta Norma indica el procedimiento a seguir para evaluar el grado de irritación/ corrosión ocular provocado por un producto empleando ensayos secuenciales. Si existen evidencias de peso sobre la irritación/corrosión de la sustancia o sustancias relacionadas estructuralmente la prueba no debe realizarse. Además, cuando sea necesaria su realización debe considerarse el estudio previo de la corrosión cutánea de la sustancia in vitro/in vivo.

Para sustancias nuevas, que deben ser testadas, la norma describe un procedimiento de ensayos secuenciales. La prueba inicial debe realizarse en un único animal. Preferiblemente se deben emplear conejos albinos adultos jóvenes y sanos. La sustancia a probar se debe aplicar en una dosis única en uno de los ojos del animal experimental, sirviendo el ojo no tratado como control. Para probar líquidos, se utiliza una dosis de 0,1 ml. Para analizar sólidos, la cantidad empleada debe tener un volumen de 0,1ml o un peso de no más de 100 mg. Los sprays y aerosoles de impulsión se recomienda que se recojan antes de su aplicación. El grado de irritación/ corrosión ocular se evalúa al clasificar las lesiones de la conjuntiva, córnea e iris, a intervalos específicos. El grado de reacción ocular debe observarse y registrarse a la hora, y tras las 24, 48 y 72 horas. Los animales sin lesiones pueden retirarse del estudio 3 días tras la aplicación. Para los animales con lesiones no graves, el periodo de observación habitual son 21 días tras la aplicación de la sustancia de prueba, pero si se observa reversibilidad antes, el experimento puede terminarse.

Si los resultados de la prueba inicial indican que la sustancia es corrosiva o un irritante ocular grave, no se deben realizar más ensayos. Si no se observa ningún efecto corrosivo o irritante intenso, el resultado debe confirmarse empleando hasta dos animales adicionales de manera secuencial. Si el segundo animal muestra efectos corrosivos o irritantes, la prueba no debe continuarse. Si los resultados del segundo animal son suficientes para permitir una determinación de clasificación de peligro, no deben realizarse más pruebas.