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Pruebas de toxicidad sistémica de productos sanitarios (dispositivos médicos) con exposición repetida (toxicidad sistémica subaguda, subcrónica y crónica). EN ISO 10993-11: 2018.

Prueba con Certificación de Buenas Prácticas de Laboratorio (BPLs).

En las pruebas de toxicidad aguda se determinan los efectos adversos relacionados con la administración de dosis únicas (o exposiciones limitadas). Sin embargo, lo más frecuente de exposición de los humanos a muchos productos sanitarios (dispositivos médicos) es la exposición repetida o continua. Los efectos de la exposición repetida o continua pueden manifestarse como consecuencia de la acumulación de productos químicos en los tejidos o a través de otros mecanismos, por lo que para poder detectarlos deben realizarse pruebas a largo plazo (pruebas de toxicidad subaguda, subcrónica y crónica).

Las pruebas de toxicidad sistémica por exposición repetida proporcionan información general sobre los riesgos fisiológicos que pueden ocurrir después de una exposición prolongada según la vía de exposición y proporcionar información sobre el modo de acción tóxico de una sustancia por la vía de exposición clínica utilizada. Además, proporcionan información detallada sobre los efectos tóxicos, los órganos diana, la reversibilidad, y pueden utilizarse como base para una evaluación de seguridad. Los tamaños de los grupos están diseñados para permitir la evaluación estadística de las observaciones registradas (ver Tabla 1). Por la duración variable de los estudios de exposición repetida, las muestras de prueba deben garantizar su estabilidad.

Según la norma EN ISO 10993-11, la prueba de toxicidad sistémica subaguda determina los efectos secundarios que ocurren después de una exposición repetida o continua que dura de 24 horas a 28 días. Aunque el término es semánticamente incorrecto, los efectos adversos que ocurren en el intervalo de tiempo especificado también se pueden considerar como un estudio de toxicidad sistémica con exposición repetida a corto plazo. La selección de intervalos de tiempo entre 14 días y 28 días se incluye en la mayoría de las pautas reglamentarias internacionales. En estudios intravenosos subagudos, la duración del tratamiento generalmente corresponde a un periodo superior a 24 horas, pero menor de 14 días.

En las pruebas de toxicidad sistémica subcrónica se determinan las reacciones adversas que ocurren después de la administración repetida o continua de una muestra de prueba durante una parte de la vida del animal. La duración de los estudios de toxicidad subcrónica es generalmente de 90 días en roedores, pero no excede el 10% de la vida útil de otras especies. En los estudios intravenosos subcrónicos, los tiempos de tratamiento son generalmente entre 14 días y 28 días, para roedores y otras especies, respectivamente.

En las pruebas de toxicidad sistémica crónica se determinan las reacciones adversas que ocurren después de la administración repetida o continua de una muestra de prueba para una gran parte de la vida útil. Los estudios de toxicidad crónica generalmente duran entre 6 meses y 12 meses.

Tabla 1.-Tamaño mínimo recomendado de los grupos (tomado de EN ISO 10993-11: 2018)

Tipo de estudio

Roedores

Otras especies

Agudaa

5

3

Subaguda

10 (5 de cada sexo) a

6 (3 de cada sexo) a

Subcrónica

20 (10 de cada sexo) a

8 (4 de cada sexo) a

Crónica

30 (15 de cada sexo) b, c

c

a Es aceptable realizar pruebas en animales de un solo sexo. Cuando el uso previsto del dispositivo es para un sólo un sexo, es apropiado utilizar animales del sexo en cuestión.

b La recomendación para roedores se relaciona con los ensayos realizados en un grupo de un solo nivel de la dosis. Cuando se incluyen grupos adicionales de dosis exageradas, el tamaño recomendado puede ser reducido a 10 animales de cada sexo.

c Se recomienda consultar a un experto en estadística para conocer el tamaño del grupo afectado por un estudio crónico. El número de animales de laboratorio se debe definir de acuerdo con los requisitos mínimos para obtener resultados significativos. Debe haber un número suficiente de animales al final del estudio para garantizar una correcta evaluación estadística de los resultados.

En estos estudios se utilizan animales adultos jóvenes sanos aclimatados a las condiciones de laboratorio, que son asignados al azar a los grupos de tratamiento. Los animales más recomendados son roedores (rata, ratón), y en caso de usar otros animales, la elección debe justificarse desde un punto de vista científico. Cuando esté científicamente justificado, pueden utilizarse grupos de animales satélites a los que se les administra una dosis elevada, con sus correspondientes controles, mantenidos durante un periodo predeterminado. Este grupo, incluidos sus controles, puede utilizarse para examinar los efectos del tratamiento, incluidos la reversibilidad, la persistencia o los efectos tóxicos retardados. Para las pruebas de toxicidad subcrónica, los animales satélites deben mantenerse vivos durante al menos 28 días.

Todos los animales son mantenidos en unas condiciones ambientales de temperatura y humedad relativa y periodicidad de iluminación-oscuridad, de alimentación y bebida, así como de ubicación por número y sexo definidas.

La dosis a ser usada para pruebas de toxicidad de dispositivos médicos debe basarse en los resultados de la evaluación de riesgos, teniendo en cuenta la dosis de exposición clínica y el uso de factores de seguridad, si corresponde. Excepto por la administración de la sustancia de prueba, los animales en el grupo de control deben manejarse de la misma manera que los sujetos de prueba.

A diferencia de los estudios convencionales de toxicidad sistémica por exposición repetida, los estudios de productos sanitarios (dispositivos médicos) con dosis repetidas a menudo no producen un efecto dosis-respuesta. Por lo tanto, la aparición de un efecto tóxico en el nivel de dosis estudiado no es obligatoria.

A los animales se les administra una dosis de la muestra de prueba diariamente, 7 días a la semana durante la duración de la prueba. Para estudios de exposición repetida más prolongados, la administración durante 5 días a la semana es aceptable, en cuyo caso debe documentarse y justificarse. Los animales son pesados antes de la administración de la sustancia, y después una vez a la semana y al final del estudio. A lo largo del estudio los animales deben observarse con una frecuencia que depende del tipo de exposición según se describe para cada tipo de prueba. En las observaciones se tienen en cuenta cambios en la piel y el pelaje, los ojos y las membranas mucosas, los sistemas respiratorio, circulatorio, digestivo, vegetativo y nervioso, y la actividad somatomotora y comportamiento.

Además, a los animales se le realizan unos tipos de pruebas analíticas de hematología, de bioquímica sanguínea (equilibrio hidroelectrolítico, metabolismo de carbohidratos, función hepática y renal) y de orina, al menos al final de la prueba, pero también a intervalos dependiendo de la duración del estudio.

Todos los animales son sometidos a una necropsia macroscópica completa que incluye un examen de la superficie externa del cuerpo, todas las aberturas y cavidades craneales, torácicas y abdominales y su contenido. Las glándulas suprarrenales, el cerebro, los epidídimos, el corazón, los riñones, el hígado, los ovarios, el bazo, los testículos, el timo y el útero, según proceda son pesados y conservados para un examen histopatológico posterior. El estudio histopatológico se realiza tanto en los animales sometidos a dosis altas, como en los grupos de control.

En el informe final se incluyen todos los hallazgos de las pruebas indicadas, con una información de su posible importancia biológica.

Los análisis y estudios histopatológicos de los animales de experimentación son realizados por un laboratorio veterinario externo.