Mosaico del tomate, Virus del ..., (ToMV: Tomato Mosaic virus): Diagnóstico molecular (RT-PCR). 

Información 17-04-19.

El virus del mosaico del tomate (ToMV: Tomato mosaic virus) pertenece al género Tobamovirus. Este virus posee distribución mundial y causa daños en los cultivos de tomate, tanto crecidos bajo protección, como al aire libre. También afecta a otras especies cultivadas de la familia Solanaceae (pimiento, tabaco, berenjena, pepino dulce), y a especies pertenecientes a familias como Aizoaceae, Amaranthaceae, Chenopodiaceae, Rosaceae, etc.

El ToMV, fue considerado durante mucho tiempo como una cepa del virus del mosaico del tabaco (TMV), pero desde 1976 está descrito como un virus distinto de este.      

La intensidad de los síntomas provocados puede variar dependiendo de diversos factores, entre ellos: la cepa del virus, el cultivo de tomate, la intensidad de la luz, la temperatura, la edad de la planta en el momento de la infección, el contenido de nitrógeno en el suelo, etc.

La forma de transmisión de este virus es esencialmente por contacto. El contacto de una planta enferma con una planta sana, provocado por el viento o a través de las manos de los operarios, de su ropa o de herramientas de trabajo contaminadas, es suficiente para transmitirlo.

Además, el virus es transmitido por la semilla del tomate, estando localizado en las envueltas de la semilla y, en menor proporción, en el endospermo, pero no en el embrión. El virus puede conservarse en el endospermo hasta 9 años.

El origen del virus lo constituyen las plántulas procedentes de semillas contaminadas, el suelo contaminado con raíces y restos de plantas enfermas y los restos vegetales de plantas enfermas. No se conocen vectores naturales del virus.

No existe ningún método de lucha curativo que permita controlar de forma eficaz la enfermedad producida por este virus durante el cultivo. De manera general, una planta infectada permanecerá así toda su vida. Entre los posibles métodos indirectos aplicables a la lucha contra ToMV se pueden citar los siguientes:

  • Utilización de semilla libre de virus.
  • Medidas profilácticas: Deben aplicarse de manera estricta medidas de higiene y limpieza de las estructuras destinadas a la producción de plántulas. 
  • Desinfección del suelo para evitar contaminaciones originadas a partir de raíces y restos vegetales mediante biofumigación o solarización

Pruebas de laboratorio disponibles 

Para la detección y diagnostico viral se han utilizado preferentemente: pruebas inmunoenzimáticas (ELISA: Enzyme Linked Immunosorbent Assay) y pruebas de diagnóstico molecular (PCR: Polymerase Chain Reaction).

La prueba de ELISA es una técnica basada en la utilización de anticuerpos policlonales o monoclonales que permiten detectar antígenos específicos, es una técnica rápida, de sensibilidad intermedia y de fácil ejecución, lo que permite analizar un gran número de muestras.

Las pruebas moleculares (RT-PCR), detectan genoma del virus. Esta prueba es rápida y de mayor sensibilidad que la prueba de ELISA.

Pruebas realizadas en IVAMI:

 

  • Detección e identificación molecular, mediante doble RT-PCR (Reverse Transcriptase Polymerase chain reaction) con cebadores específicos para Tobamovirus, corroborado por secuenciación.

Muestra recomendada:

 

  • Brotes de hojas de tomate
  • Semillas
  • Fruto afectado.
  • Material en contacto con fruto, hojas o semillas (envases alimentarios, tijeras de poda, etc.)

Conservación y envío de la muestra:

 

  • Muestras de hojas, semillas, frutos, introducidos en envases de plástico, refrigeradas durante menos de dos días (en un recipiente de poliestrireno, corcho blanco, con acumuladores de frío -frigolines- congelados), durante menos de 2 días.
  • Congelada: más de 48 horas.

 

Plazo de entrega:

 

  • Diagnóstico molecular (RT-PCR): 48 a 72 horas en días laborables.

 

Coste de la prueba: