Adenovirus equino (EAdV) - Diagnóstico molecular (PCR)

 

Adenovirus equino es una especie de virus que pertenece al género Mastadenovirus, de la familia Adenoviridae, con una distribución mundial. Los adenovirus tienen un tamaño de alrededor de 70-80 nm de diámetro. Su estructura consiste en una cápside de simetría icosdaédrica con 252 capsómetros, 12 filamentos en los vértices y un genoma ADN de doble cadena. Este virus afecta principalmente a caballos, en los que causa enfermedad aguda del tracto respiratorio superior, conjuntivitis folicular, bronconeumonía e infección del tracto gastrointestinal.

La transmisión del adenovirus equino se produce por inhalación del virus principalmente por vía oro-nasal, a través de secreciones nasales u oculares, si bien puede transmitirse por vía oro-fecal, a través de la ingestión de alimentos o aguas contaminadas por heces u orina procedentes de animales infectados. En condiciones adecuadas, el virus puede sobrevivir en el ambiente durante meses. Después de una exposición, el virus se replica en las células epiteliales de todo el tracto respiratorio, produciendo lisis y desprendimiento de estas células y una respuesta hiperplásica en las células restantes. El virus también puede infectar a las células en el tracto gastrointestinal y ser excretado a través de las heces.

La entrada en la célula hospedadora por parte de los Adenovirus se logra mediante la formación de endosomas y, posteriormente, el virus es liberado en el citoplasma. Con la ayuda de los microtúbulos celulares, el virus se desmonta. La cápside viral es transportada al núcleo a través del citoplasma. Posteriormente, se libera el ADN viral que puede penetrar en el núcleo a través del poro nuclear. La replicación del ADN tiene lugar en el núcleo y está mediada por una polimerasa de origen vírico. La proteína terminal (55 kDa) que se une covalentemente al extremo 5' del genoma del adenovirus actúa como iniciador para la replicación. A continuación, la ADN polimerasa viral utiliza un mecanismo de desplazamiento de cadena para replicar el genoma. El virus sale de la célula huésped por lisis, viroporinas y ruptura de la envoltura nuclear.

En equinos, la mayoría de las infecciones son subclínicas y pueden persistir en el tracto respiratorio superior de los caballos en un estado de portador. Este virus es una causa importante de morbilidad y mortalidad, causando bronquiolitis necrotizante. En los animales adultos, la infección puede cursar como una enfermedad respiratoria superior aguda con secreción nasal, conjuntivitis y bronconeumonía. También puede presentarse tos después del ejercicio, ganglios linfáticos submandibulares agrandados, así como la presencia de heces blandas. Los potros inmunocompetentes expuestos a Adenovirus pueden desarrollar conjuntivitis, disnea, fiebre, tos y diarrea. La infección por Adenovirus en equinos rara vez resulta fatal, sin embargo, pueden producirse muertes sobre todo en aquellos animales en los que además de Adenovirus, participan otros agentes patógenos. En aquellos animales inmunodeprimidos (particularmente en los potros) la infección cursa generalmente con manifestaciones que incluyen fiebre intermitente, rinitis, conjuntivitis, neumonía y diarrea. Por su parte, los animales inmunocompetentes se recuperan dentro de los 10 días después de la aparición de los primeros síntomas, pero al igual que en animales inmunodeprimidos, las infecciones mixtas con otros virus y bacterias pueden causar una enfermedad más grave y prolongada. Además, el virus también puede afectar a una amplia variedad de órganos y tejidos incluso el tracto gastrointestinal, el hígado, el páncreas y la vejiga urinaria.

Adenovirus equino está particularmente asociado como un patógeno dominante en una enfermedad fatal, heredada, denominada inmunodeficiencia primaria severa combinada (PSCID), en la que los individuos afectados nacen con una ausencia total de linfocitos T y B. Esta enfermedad afecta a ciertos potros de raza árabe.

Pruebas realizadas en IVAMI:

 

  • Diagnostico molecular (PCR), para detectar ADN de Adenovirus.

Muestra recomendada:

 

  • Sangre total extraída con EDTA (2 a 5 mL).
  • Muestra de orina (10 mL).
  • Heces.
  • Hisopado nasofaríngeo.
  • Biopsia de tejido pulmonar.

Conservación y envío de la muestra:

 

  • Refrigerada (preferido) durante menos de 2 días.
  • Congelada: más de 2 días.

 

Plazo de entrega:

 

  • Diagnóstico molecular (PCR): 24 a 48 horas.

 

Coste de la prueba:  

 

  • PCR para diana DNA: Consultar a ivami@ivami.com.
  • Identificación molecular (secuenciación): Consultar a ivami@ivami.com.