Bornavirus aviar (Bornaviridae): Enfermedad de dilatación del proventrículo (PDD) en aves - Diagnóstico molecular (RT-PCR) 

Información 01-05-2018.

 

Los bornavirus son una familia de virus de ARN no segmentados, monocatenarios y de codificación negativa del orden Mononegavirales. Son virus neurotrópicos que afectan a un amplio rango de hospedadores, incluyendo aves, mamíferos y reptiles. Sin embargo, las aves infectadas con Bornavirus tienen una presentación clínica muy diferente a la que presentan el resto de animales, en la que se involucra el tracto gastrointestinal además de los déficits neurológicos más típicos. Los bornavirus aviares son los agente etiológicos de la enfermedad de dilatación del proventrículo (PDD), una enfermedad progresiva, contagiosa y a menudo fatal de las aves. La PDD que afecta a más de 80 especies de psitácidos, donde se concentra su importancia clínica, pero también a tucanes, mieleros, pinzones tejedores, aves acuáticas, aves rapaces y otras aves paseriformes.

Dentro de los bornavirus aviares se diferencian las especies: Psittaciform 1 bornavirus, Passeriform 1 bornavirus, Passeriform 2 bornavirus y Waterbird 1 bornavirus. Además, algunos de los bornavirus aislados en aves permanecen aún sin clasificar, a la espera de tener más información disponible sobre los mismos.

La enfermedad de dilatación del proventrículo (PDD) se reconoció por primera vez a principios de la década de 1970 en guacamayos exportados a Europa y América del Norte desde Bolivia, y en la actualidad, se ha extendido a Australia, América Latina, Japón, Medio Oriente y África. El nombre de la enfermedad deriva de la característica clínica predominante de la enfermedad en los loros. Las lesiones características observadas en estas aves incluyen encefalitis y dilatación macroscópica de la parte anterior del estómago: el proventrículo. La dilatación del proventrículo se produce debido a la acumulación de comida, secundaria a los defectos en la motilidad intestinal que provoca el virus. La disfunción intestinal se debe probablemente a un daño inmune inducido por los virus sobre los nervios autónomos del tracto gastrointestinal superior y medio. La enfermedad también se asocia con daño del sistema nervioso central. La PDD es una enfermedad compleja y las aves afectadas pueden presentar diversos signos clínicos. En la forma clásica de la enfermedad, los signos pertenecen al vaciado lento o al bloqueo total del movimiento de la ingesta a través del proventrículo. Como resultado, el proventrículo se dilata y las aves comienzan a regurgitar los alimentos ingeridos, pierden peso, y finalmente mueren de inanición. Alternativamente o adicionalmente, las aves pueden exhibir signos neurológicos, especialmente reflejados como incapacidad para volar o posarse, o como pérdida de visión. Otros síntomas diferentes de la forma clásica incluyen muerte súbita debida a insuficiencia cardíaca como resultado de una miocarditis grave o signos neurológicos inespecíficos, como ataxia y tortícolis. Además, no todas las aves infectadas desarrollan una enfermedad clínica inmediata. Muchas aves infectadas con bornavirus pueden sobrevivir como portadores sanos durante años y luego morir de manera impredecible de PDD. Esto es especialmente cierto en el caso de las aves acuáticas, donde los brotes de enfermedad clínica parecen ser aleatorios y esporádicos a pesar de una prevalencia de infección relativamente alta. El mecanismo de transmisión de la PDD no está del todo claro, pero se cree que el bornavirus aviar se transfiere principalmente de un individuo a otro a través del contacto directo o íntimo, o por vía fecal-oral, por exposición a material fecal infectado. Debido a esto, se propaga fácilmente en aves en cautividad.

El diagnóstico de la infección por las diferentes especies de bornavirus aviar puede realizarse mediante métodos serológicos o por métodos moleculares como el método de reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR). La RT-PCR es un método eficiente, rápido, sensible y específico, que no requiere que las aves infectadas desarrollen respuestas inmunitarias completas. Por lo tanto, la PCR es especialmente adecuada para la detección temprana del virus.

Pruebas ofertadas por IVAMI:

  • Detección molecular (RT-PCR) de las diferentes especies de bornavirus aviar.

Muestra recomendada:

  • Para la detección molecular (RT-PCR) en aves la muestra preferida es el cálamo de 4-8 plumas arrancadas de la zona del tórax. Las muestras de excrementos frescos o frotis de la cloaca sólo son adecuadas si se recogen diversas muestras del ave en el periodo de una semana, ya que la excreción del virus en la orina se produce de forma intermitente. También se aceptan hisopados del buche aunque su rendimiento se considera menor. Para análisis postmortem se recomienda muestras de cerebro frescas o congeladas.

Conservación y envío de la muestra:

  • Refrigerada (preferido) durante menos de 2 días.
  • Congelada durante más de 2 días.
  • Las muestras de biopsias parafinadas y las plumas pueden enviarse a temperatura ambiente.

Nota: Los Bornavirus son virus con genoma de ARN y por lo tanto más lábil, por lo que es muy importante la conservación y envío de las muestras en las condiciones indicadas. 

Plazo de entrega: 

  • Detección molecular (RT-PCR): 48 horas. 

Coste de la prueba: