Toxoplasma gondii – Anticuerpos IgG, IgA e IgM; Diagnóstico molecular (PCR)

Toxoplasma gondii es un parasito intracelular obligado del género Toxoplasma, de la familia Sarcocystidae, con una distribución mundial. Este parásito afecta a muchas especies animales y de aves, además de a las personas, en los que causa la toxoplasmosis.

El ciclo biológico de Toxoplasma gondii implica un hospedador definitivo mamífero donde se multiplica y madura, generalmente gatos domésticos y salvajes, los cuales constituyen el principal reservorio. Este ciclo biológico comprende dos fases: una fase sexual que tiene lugar en el organismo de hospedadores mamíferos, generalmente felinos, y una fase asexual que tiene lugar en cualquier animal de sangre caliente, tales como otros mamíferos y aves.

En el hospedador definitivo mamífero, incluyendo los felinos, los parásitos invaden cualquier tipo de células (con excepción de los eritrocitos), formando una vacuola parasitófora que contiene bradizoitos, la forma de multiplicación lenta del parásito, de tamaño 1,5 µm x 7,0 µm. Las vacuolas parasitóforas forman quistes en los tejidos, en especial en los músculos y el cerebro. Debido a que el parásito está en el interior de las células, el sistema inmunitario del hospedador no detecta estos quistes. Este microorganismo se propaga en el interior de estas vacuolas por una serie de divisiones binarias hasta que la célula infestada eventualmente se rompe, liberando a los taquizoitos. Los taquizoitos se observan en la fase aguda y son responsables de la diseminación y la destrucción tisular, con un tamaño de 6 µm de longitud y 3 µm de ancho, de forma oval. Los taquizoitos son la forma de multiplicación asexual del parásito. A diferencia de los bradizoitos, los taquizoitos libres son eliminados por las defensas inmunitarias del hospedador, a pesar de que algunos logran infectar otras células, manteniendo así el ciclo de vida de este parásito. Los quistes tisulares son ingeridos por el gato (por ejemplo, al alimentarse de un ratón infectado) e infectan las células epiteliales del intestino delgado en donde ocurre la reproducción sexual, con formación de macrogametocito y microgametocitos, que posteriormente evolucionan a macrogametos y microgameto, respectivamente. Cuando los microgametos fecundan al macrogameto se prodice el cigote, que finalmente dará lugar al ooquiste, que es liberado con las heces. Los ooquistes esporulados son ovoidales, miden entre 10 y 12 µm y contienen 2 esporoquistes, cada uno con cuatro esporozoítos. En el transcurso de días a semanas, los ooquistes esporulan en un medio ambiente adecuado (cálido, con humedad) y pueden permanecer infectantes durante meses.

En los animales, la transmisión de este microorganismo se produce principalmente a través de la ingestión de carne contaminada de aves y roedores con quistes tisulares o a través de ooquistes eliminados con las heces de felinos. En las personas, la transmisión de Toxoplasma gondii se produce a través del manejo de los excrementos de animales infectados (como gatos), a través de la ingestión de agua que contenga ooquistes, o por ingesta de carne cruda o poco cocinada (principalmente de cordero, cerdo o res) que contenga quistes tisulares con bradizoitos y por vía transplacentaria a través de taquizoitos, así como por transfusiones sanguíneas conteniendo taquizoitos o por trasplante de órganos conteniendo quistes tisulares con bradizoitos.

La toxoplasmosis es una enfermedad en general leve, pero puede complicarse hasta convertirse en fatal, especialmente en los gatos, en los fetos humanos y en los individuos con un sistema inmunológico comprometido. La enfermedad puede afectar al cerebro, pulmón, corazón, ojos e hígado. La mayoría de las infecciones por Toxoplasma gondii (hasta el 90% de los casos) cursan de manera asintomática. En los casos en los que la infección cursa con manifestaciones clínicas, éstas suelen aparecer alrededor de 10 a 14 días después del contagio y pueden incluir inflamación de los ganglios linfáticos cervicales, cefaleas, fiebre, dolor muscular, dolor abdominal y dolor de garganta. En los individuos con un sistema inmunológico deprimido, además de los síntomas anteriormente mencionados, puede presentarse pérdida de apetito, confusión, visión borrosa debido a la inflamación de la retina, convulsiones y encefalitis, que puede resultar fatal. Además, en las mujeres en periodo de gestación la infección por este agente puede provocar (dependiendo de la etapa del embarazo en la que se produce la infección) la muerte del feto, malformaciones en los recién nacidos y secuelas como afecciones graves del sistema nervioso central, hidrocefalia, calcificaciones cerebrales, hepatoesplenomegalia, ictericia, neumonitis y miocarditis.

Pruebas realizadas en IVAMI:

 

  • Detección de anticuerpos de clase IgM, IgA e IgG (sólo en humanos).
  • Diagnostico molecular (PCR), para detectar ADN de Toxoplasma gondii.

Muestra recomendada:

 

  • Suero (sólo para detección de anticuerpos en humanos).
  • Biopsia de ganglio linfático.
  • Biopsia cerebral.
  • Otras biopsias tisulares.

 

Conservación y envío de la muestra:

 

  • Refrigerada (preferido) durante menos de 2 días.
  • Congelada: más de 2 días.

Plazo de entrega:

 

  • Anticuerpos (solo en humanos): 2 a 4 días
  • Diagnóstico molecular (PCR): 24 a 48 horas.

 

Coste de la prueba: