AATCC 174-2011(2016). Método de prueba para la evaluación de la actividad antimicrobiana de alfombras nuevas. [Test Method for Antimicrobial Activity Assessment of New Carpets].

Prueba no acreditada en nuestro laboratorio.

La norma AATCC 174 describe los procedimientos para la determinación de la actividad antimicrobiana de los materiales de alfombra nuevos. Esta norma consta de tres pruebas que se pueden usar individualmente o en combinación: una evaluación antibacteriana cualitativa (Prueba I), una evaluación antibacteriana cuantitativa (Prueba II), y una evaluación antifúngica cualitativa (Prueba III). Estas pruebas también pueden utilizarse para evaluar el efecto de un proceso de limpieza sobre la resistencia antimicrobiana de las alfombras.

La Prueba I (Evaluación cualitativa de la actividad antibacteriana en alfombras: Método de estría única) es una evaluación cualitativa de la actividad antibacteriana frente a bacterias grampositivas y gramnegativas empleando como organismos de ensayo representativos Staphylococcus aureus y Klebsiella pneumoniae. Además, se pueden utilizar otras especies adecuadas según el uso final previsto para la muestra de ensayo. Para la prueba, se emplean piezas de alfombra rectangulares de 25 x 50 mm. Si está, disponible, se puede evaluar una pieza de alfombra del mismo material, pero sin el agente antibacteriano, aunque este control negativo no es esencial para la realización de la prueba. Si se desea evaluar la durabilidad de la actividad antibacteriana, las piezas de alfombra deben probarse antes y después de limpiarse siguiendo las indicaciones del cliente, que debe indicar el número de ciclos de limpieza.

Para realizar el ensayo, las piezas del material de prueba, incluidos los controles no tratados correspondientes del mismo material (si están disponibles), se colocan en contacto íntimo con la superficie de una placa de medio de agar que se ha inoculado previamente con una de las bacterias de ensayo realizando una estría larga en el centro de la placa. Cada pieza de ensayo se coloca en una placa de medio de agar, transversal a la estría, de manera que cubra la parte central, pero no toda la longitud de la estría. El procedimiento se repite para cada microorganismo de ensayo. Tras la incubación de las placas, se examinan y se determina: 1) la presencia o ausencia de interrupción del crecimiento a lo largo de la estría de inóculo debajo de la pieza de ensayo y 2) la presencia o ausencia de una zona clara de inhibición más allá de los bordes de la pieza. Si existe una zona de inhibición, debe determinarse el ancho de la zona de inhibición alrededor de la pieza de prueba. La norma no indica el criterio para la superación de la prueba, que deberá ser consensuado entre el cliente y las partes interesadas. Sin embargo, la norma indica que, para considerar una actividad antibacteriana aceptable, no debe haber colonias bacterianas directamente debajo de la muestra evaluada en el área de contacto. Si se evalúa la durabilidad de la actividad antibacteriana, deben informarse los resultados de las piezas antes y después de la limpieza.

La Prueba II (Evaluación cuantitativa de la actividad antibacteriana en alfombras) proporciona un procedimiento cuantitativo para la comparación y evaluación del grado de actividad antibacteriana frente a bacterias grampositivas y gramnegativas empleando como organismos de ensayo representativos Staphylococcus aureus (grampositivo) y Klebsiella pneumoniae (gramnegativo). Se pueden también utilizar otras especies adecuadas según el uso final previsto para la muestra de ensayo. Para esta prueba se emplean piezas redondas de la alfombra de prueba de 48 mm de diámetro que se colocan en frascos de vidrio. Si está, disponible, se pueden evaluar piezas de alfombra del mismo material, pero sin el agente antibacteriano, aunque este control negativo no es esencial para la realización de la prueba. Además, se pueden usar piezas de alfombra tratada sin inocular para determinar los microorganismos presentes de base en la alfombra. Si se requiere evaluar la durabilidad de la actividad antibacteriana, las piezas de alfombra deben ensayarse antes y después de limpiarlas de acuerdo con las indicaciones del cliente, que debe indicar el número de ciclos de limpieza.

En el ensayo, las muestras se inoculan con un inóculo de las bacterias de prueba distribuido de manera uniforme en las fibras de la alfombra prehumedecida con agua desionizada estéril. A tiempo de contacto cero, se determina el número de bacterias viables en cada tipo de piezas de ensayo analizadas. Para ello, se adiciona neutralizador a cada uno de los frascos con las piezas de ensayo y se extraen las bacterias presentes en la pieza. A continuación, se cuantifican los microorganismos presentes sembrando en placas con medio de cultivo. El resto de las piezas, se incuban en los frascos de vidrio durante el tiempo de incubación seleccionado por el cliente (entre 6 y 24 horas). Además, se pueden incubar las piezas durante otros períodos si se desea conocer la actividad bactericida del tratamiento durante dichos períodos. Después de la incubación, se extraen los microorganismos viables presentes en cada pieza de alfombra con neutralizador, y se realiza el recuento de los microorganismos mediante siembra en placa para determinar el número de las bacterias viables presentes en cada pieza. El porcentaje de reducción para cada muestra de alfombra se determina comparando para cada tipo de pieza (tratadas, no tratadas, y piezas sometidas a un determinado número de ciclos de limpieza, si procede), el número de bacterias viables recuperadas a tiempo cero con el recuperado después del tiempo de ensayo. La norma no establece un criterio para pasar la prueba, que debe ser determinado por el cliente y las partes interesadas según el uso destinado del producto.

La prueba III (Evaluación de la actividad antifúngica de los materiales de las alfombras: resistencia al moho y a la putrefacción de los materiales de las alfombras) se realiza para evaluar la actividad antifúngica de una alfombra y la resistencia a un organismo fúngico común en un medio rico en nutrientes. Para realizar esta prueba se emplean piezas de alfombra redondas de 38 ± 1 mm de diámetro. Si se desea evaluar la actividad antifúngica en la base de la alfombra, se puede incluir un juego adicional de piezas de alfombra con las fibras cortadas a una altura de 3 ± 1 mm para colocar el inóculo de esporas fúngicas directamente en la base de la fibra y evaluar la actividad antifúngica en la base de la alfombra. Si se requieren datos de durabilidad de la actividad con la limpieza, las muestras de alfombras nuevas deben probarse antes y después de limpiarse de acuerdo con las indicaciones del cliente. Cada una de las piezas de alfombra se evaluará por las dos caras (la cara de las fibras y el revés de la alfombra) en placas de medio de cultivo independientes.

Para la realización del ensayo, se inocula la superficie de las placas de medio de cultivo con una suspensión de esporas de Aspergillus niger. Además, las piezas de alfombra prehumedecidas se inoculan con la suspensión de esporas de Aspergillus niger. Las piezas de alfombra se inoculan por las dos caras, colocando la cara inoculada hacia arriba en placas con medio de cultivo separadas, con las fibras de la alfombra hacia arriba y también con las fibras hacia abajo. Si se analizan muestras de alfombras con las fibras recortadas para evaluar la actividad en la base de la alfombra, estas piezas también deben inocularse por cada una de las dos caras y colocarse en las placas de cultivo independientes. Tras 7 días o más días, para cada una de las piezas de alfombra y cada orientación (con las fibras hacia arriba o hacia abajo en la placa de Petri) se determina el tamaño de cualquier zona libre de crecimiento (en mm) producida por la cara en contacto con el agar y se registra el crecimiento de hongos en la cara de la alfombra que queda situada hacia arriba, sin entrar en contacto con el medio de cultivo de agar, otorgando a cada pieza una gradación de 0 a 2 dependiendo del crecimiento observado: 0 = Sin crecimiento, 1 = Crecimiento microscópico (visible solo bajo el microscopio), 2 = Crecimiento macroscópico (visible a simple vista). Si se observa crecimiento macroscópico, el crecimiento se clasifica como: trazas de crecimiento (<10%), crecimiento ligero (10-30%), crecimiento medio (30-60%), crecimiento intenso (60% a totalmente cubierto).

Las piezas que el cliente debe enviar para el ensayo dependerán de la prueba solicitada. Para realizar la prueba I con Staphylococcus aureus y Klebsiella pneumoniae, se deben enviar 8 piezas rectangulares de 25 x 50 mm de la alfombra con el antimicrobiano y 8 de la alfombra sin tratamiento antimicrobiano (si se dispone de ellas). Si se desea evaluar la durabilidad de la actividad con la limpieza, se debe enviar el doble de piezas, 16 de cada tipo e indicar el procedimiento de limpieza que deba realizarse en el laboratorio. Para realizar la prueba II con Staphylococcus aureus y Klebsiella pneumoniae, se deben enviar 16 piezas redondas de 48 mm de diámetro de la alfombra con el antimicrobiano y 20 de la alfombra sin tratamiento antimicrobiano (si se dispone de ellas). Si se desea evaluar la durabilidad de la actividad con la limpieza, se debe enviar el doble de piezas, 32 piezas con tratamiento y 40 sin tratamiento e indicar el procedimiento de limpieza que debería realizarse en el laboratorio. Para realizar la prueba III con Aspergillus niger, se deben enviar 8 piezas redondas de 38 ± 1 mm de diámetro de la alfombra con el antimicrobiano. Si desea evaluar la actividad en la base de las fibras, se deberán enviar 8 piezas de alfombra con tratamiento con las fibras rasuradas a una altura de 3 ± 1 mm. Además, si se desea evaluar la durabilidad de la actividad con la limpieza, se debe enviar el doble de piezas, 16 piezas con tratamiento y 16 piezas con tratamiento con las fibras recortadas e indicar el procedimiento de limpieza que deba realizarse en el laboratorio.