Prueba de ecotoxicidad con plantas terrestres: Pruebas de germinación y de crecimiento de plántulas (OECD 208: 2006) (Terrestrial Plant Test: Seedling Emergence and Seedling Growth Test).

Esta prueba está diseñada para evaluar los efectos sobre la germinación de las plántulas y el crecimiento inicial de las plantas después de la exposición a la sustancia de prueba incorporada en la tierra o aplicada a la superficie de la tierra.

Las semillas se colocan en contacto con el suelo tratado con la sustancia de prueba por uno de los dos métodos indicados (incorporación a la tierra o aplicación sobre la superficie) y se evalúan para determinar los efectos entre 14 y 21 días después de que se haya producido la germinación en el 50% de las plántulas en el grupo control, no expuesto al producto sometido a evaluación. Los criterios de evaluación son la observación visual de la germinación de las plántulas, las mediciones de biomasa (seca o húmeda) de las plantas, la altura de los brotes y los efectos perjudiciales visibles en diferentes partes de la planta.

Esta Norma no indica el número de especies a incluir en las pruebas, ya que depende de los requisitos reglamentarios pertinentes, que debe consultar con las autoridades competentes. La Norma sí indica que las especies de plantas seleccionadas para la prueba deben corresponder a diferentes familias de plantas para considerar la diversidad taxonómica en el reino vegetal y obtener resultados fiables y reproducibles. En la elección de las especies se debe tener en cuenta su diversidad taxonómica en el mundo vegetal, su distribución, la abundancia de características específicas del ciclo de vida de las especies y la existencia natural regional. Por lo general, se eligen de 6 a 10 especies de plantas de acuerdo con las propiedades específicas de la sustancia a probar y el uso previsto. En general se pueden utilizar especies propias de cultivos, así como otras especies no cultivadas habitualmente. Entre las especies de cultivo pueden considerarse como habituales: tomate, pepino, lechuga, soja, repollo, zanahoria, avena, maíz, cebolla o forraje. Para especies no cultivadas habitualmente, recomendamos solicitar información a las autoridades reguladoras para incluir las que realmente sean idóneas para la zona de uso del producto.

La prueba se puede realizar con múltiples concentraciones para determinar la curva de dosis-respuesta, o con una sola concentración como prueba límite (con una concentración máxima de 1.000 mg/Kg de tierra seca), dependiendo del objetivo del estudio. Se utiliza un análisis estadístico apropiado para determinar la concentración o proporción que provoca un efecto tóxico (ECx: Effect concentration; ERx: Effect rate) con una alteración o daño indeseable para cada especie (germinación, peso de biomasa, número final de plantas presentes, alteración visible). Además, si se realiza la prueba límite, puede calcularse la concentración en la que no se observan efectos (NOEC: No Observed Effect Concentration) y la concentración más baja donde se observan efectos (LOEC: Lowest Observed Effect Concentration).

Para realizar las pruebas, debe proporcionarse al laboratorio la siguiente información: prueba a evaluar según la vía esperada de exposición (incorporación a tierra; aplicación en superficie); intervalo de concentraciones que se desee evaluar; naturaleza del producto y su solubilidad (si es insoluble en agua, debe indicarse cuál es el solvente orgánico recomendado); tipo de plantas frente a las que se desea evaluar (de cultivos habituales u otras), a ser posible consultando con las autoridades de registro pertinentes por si requieren alguna especial.