Prueba de toxicidad oral con dosis repetidas durante 90 días en roedores

(Repeated Dose 90-Day Oral Toxicity Study in Rodents - OECD 408: 2018). 

Prueba con el Certificado de Buenas Prácticas de Laboratorio (BPLs) 

La prueba de determinación de la toxicidad oral subcrónica mediante dosis repetidas durante 90 días proporciona información sobre los posibles peligros para la salud que pueden surgir de la exposición repetida durante un periodo prolongado que cubra la maduración y el crecimiento post-destete hasta la edad adulta de los animales de prueba. Mediante esta prueba se proporciona información sobre los principales efectos tóxicos, los órganos diana, y la posibilidad de acumulación de la sustancia de prueba, y puede proporcionar una estimación del nivel de exposición sin efecto observable (NOAEL) que se puede emplear para seleccionar la dosis de estudios de toxicidad crónica y para establecer criterios de seguridad para la exposición humana.

El animal preferido para este ensayo son las ratas, aunque pueden emplearse otros roedores. El estudio debe comenzarse lo antes posible tras el destete de los animales, antes de que cumplan las 9 semanas de edad. El compuesto de ensayo se administra por sonda, incorporado en la dieta o disuelto en agua potable diariamente durante 90 días. Se deben emplear al menos 3 niveles de dosis y un control. Cada grupo debe constar de al menos 20 animales (diez machos y diez hembras). El nivel de dosis más alto debe producir toxicidad pero no la muerte o el sufrimiento de los animales. Se puede incluir un grupo satélite adicional de 10 animales, 5 por sexo, para la observación de la reversibilidad o persistencia de los efectos tóxicos observados. La norma también contempla la posibilidad de la realización de una prueba límite con un nivel de dosis de 1000 mg /Kg de peso corporal por día.

Los animales se deben evaluar diariamente para evaluar mortalidad y morbilidad. Semanalmente se debe realizar un análisis clínico detallada. Al final del estudio, debe realizarse un examen oftalmológico, la evaluación de la reactividad a estímulos y de la actividad motora, un análisis hematológico, de bioquímica clínica, y de anatomía patológica, incluyendo la necropsia completa, y la histopatología completa de los animales control y de tratamiento con dosis alta. Además, esta guía pone énfasis en la importancia del análisis endocrino, que se realizar en combinación con la sensibilidad a efectos neurológicos, inmunológicos y reproductivos.