Ditylenchus destructor - Observación e identificación microscópica o molecular

Ditylenchus destructor es un nematodo endoparásito patógeno de plantas, conocido como “nematodo de la putrefacción de la patata”, o nematodo del tubérculo de la patata.

Este nematodo es de tamaño microscópico de 1,4 mm de largo. Su ciclo vital lo desarrolla dentro de los tubérculos de las patatas donde se alimentan de los granos de almidón. Esto hace que el tejido de la patata se haga marrón y pulverulento, y la superficie del tubérculo se cubra con placas oscuras con la piel seca y quebradiza. El nematodo vive dentro de los tejidos vivos formando agregados rápidamente, ya que cada hembra produce unos 250 huevos. Sobreviven en los tubérculos conservados durante el invierno y puede infectar los estolones del material para plantar. Después de la infección, los nematodos se mueven a través del tejido produciendo una pectinasa que hace que las células degeneren dando lugar a la podredumbre. El suelo juega un papel secundario en la transferencia de estos nematodos, ya que no son muy móviles a través del suelo.

Su ciclo biológico dura 6 días. La hembra pone los huevos que son fertilizados por los machos. A diferencia de otros nematodos, Ditylenchus destructor no tiene una fase de reposo en su ciclo, por lo que las condiciones ambientales tienen mucha influencia en sus hábitos. La condición óptima es un suelo con unos 28ºC y las temperaturas inferiores o superiores inhiben su movimiento y su ciclo vital. Los suelos húmedos son especialmente favorables para su desarrollo y movimiento por el suelo. Las prácticas agrícolas influyen mucho en la extensión de este patógeno. Cuando se recogen y transportan los tubérculos apilados se facilita que los nematodos se muevan desde un tubérculo infectado a los tubérculos sanos de alrededor, facilitando la diseminación.

Además de las patatas, estos nematodos pueden afectar a más de 100 especies de hospedadores diferentes, entre los que se incluye la alfalfa, zanahorias, ajos, remolachas, lúpulo, menta, tomates, chirivía, ruibarbo y plantas ornamentales como los tulipanes e iris. Estos nematodos sólo atacan la parte subterránea de la planta, como raíces, bulbos, rizomas y tubérculos.

Los principales síntomas, comunes a las patatas y otros hospedadores son la podredumbre y la descoloración de los tejidos subterráneos de la planta. En las patatas, la infección inicial puede detectarse por la aparición de pequeñas manchas blancas bajo la piel de la patata. Conforme progresa se agrandan y oscurecen con apariencia esponjosa y oquedades. Los tubérculos desarrollan áreas de hundimiento y la piel se seca, agrieta y se despega del tejido subyacente. Posteriormente aparece más decoloración que puede ser secundaria a la invasión por hongos, bacterias y nematodos de vida libre. No suele afectar a la parte área de la planta, aunque las plantas muy infectadas suelen ser más débiles, menores y pueden tener hojas curvadas y descoloridas.  

Pruebas microbiológicas recomendadas

  • Examen microscópico para identificar según sus características morfológicas.
  • Diagnóstico molecular cuando no existen adultos, sino sólo formas juveniles, o para diferenciar de otras especies.

Pruebas realizadas en IVAMI

  • Observación e identificación microscópica.
  • Diagnóstico molecular (PCR) cuando no existen adultos o para diferenciar de otras especies.

Plazo de entrega

  • Identificación microscópica: 24 horas.
  • Identificación molecular: 3 a 4 días.

Tipo de muestra

  • Bulbos de plantas con lesiones.

Conservación de la muestra

  • Temperatura ambiente, en el interior de un frasco de plástico cerrado herméticamente y con algo de humedad para evitar la desecación (por ej., trozo de papel humedecido con agua).

Coste de la prueba