Paramyxovirus aviares tipos 1 al 11[/B]. - Diagnóstico molecular (RT-PCR).
 
Información 05-05-2014.

    Los Paramixovirus aviares (Avian Paramycxovirus) incluyen un grupo de virus incluidos en la Familia Paramyvoxiridae, Género Avulavirus, con 11 tipos diferenciados, hasta hoy, por su antigenicidad (serotipos), o mediante estudios filogenéticos: Paramyxovirus aviar tipo 1 (Avian Paramyxovirus APMV-1; Newcastle disease virus); Paramyxovirus aviar tipo 2 (APMV-2); Paramyxovirus aviar tipo 3 (APMV-3); Paramyxovirus aviar tipo 4 (APMV-4); Paramyxovirus aviar tipo 5 (APMV-5); Paramyxovirus aviar tipo 6 (APMV-6); Paramyxovirus aviar tipo 7 (APMV-7); Paramyxovirus aviar tipo 8 (APMV-8); Paramyxovirus aviar tipo 9 (APMV-9); Paramyxovirus aviar tipo 10 (APMV-10); Paramyxovirus aviar tipo 11 (APMV-11).
    
    El virus de la enfermedad de Newcastle (NDV: Newcastle disease virus) está causada por las cepas virulentas de Paramyxovirus aviar tipo 1 (APMV-1). Esta enfermedad, desde su descripción en 1926, es endémica en muchos países, y para su prevención se realiza la vacunación en casi todos los países en los que realiza la cría de pollos a escala comercial. Existe una gran variación en las cepas de este virus, lo que hecho agruparlas en 5 patotipos, según los signos clínicos encontrados en los pollos infectados: 1) Vicerotrópicas velogénicas (forma muy patógena con frecuencia causante de lesiones intestinales hemorrágicas); 2) Neutrópicas velogénicas (causantes de elevada mortalidad, tras la manifestación de signos respiratorios y neurológicos); 3) Mesogénicas (forma con signos respiratorios, y a veces neurológicos, pero de escasa mortalidad); 4) Lentogénicas o respiratorias (forma con infección respiratoria leve o subclínica); 5) Asintomáticas entéricas (forma de infección entérica subclínica).

    Esta agrupación patogénica en patotipos es raro que se presente bien diferenciada en la clínica, y las aves infectadas suelen presentar manifestaciones clínicas solapadas. Por otra parte, puede ocurrir que los signos clínicos leves debidos a una cepa poco virulenta, se exacerben cuando existe la sobreinfección por otro agente patógeno, o cuando existen condiciones ambientales adversas. Por ello, los signos clínicos, por si solos, no son la base para el diagnóstico.  

    El virus de la enfermedad de Newcastle es también un patógeno humano. En las personas la manifestación más frecuente, y casi única, es la conjuntivitis. Que aparece a las 24 horas de la exposición, con una duración corta de las manifestaciones (1 – 2 días). La conjuntivitis, unilateral o bilateral, se manifiesta con enrojecimiento ocular, lagrimeo, edema palpebral, conjuntivitis, y hemorragias subconjuntival. Esta afectación ocular es transitoria y no afecta a la cornea. Existe un caso informado de una cepa de APMV-1 de palomas, aislada de tejido pulmonar, orina y heces de un paciente inmunodeprimido que falleció de neumonía.

Otros Paramixovirus aviares, sus hospedadores y los problemas causados

    Otros tipos de Paramyxovirus aviares se han encontrado en otras aves, como se expone a continuación:

  • APMV-2 (cepa tipo APMV-2/chicken/California/Yucaipa/56), encontrada habitualmente en pavos y pasarinos, aunque a veces en pollos, y psitácidas, causante de enfermedad respiratoria leve o problemas en la producción de huevos, y a veces enfermedad grave si existen exacerbaciones provocadas por otros agentes.
  • APMV-3 de pavos (cepa tipo APMV-3/turkey/Wisconsin/68), encontrada en pavos, en los que provoca infección respiratoria leve, e importante afectación en la producción de huevos, exacerbados por la coinfección por otros agentes, o las condiciones ambientales.
  • APMV-3 de psitácidas (cepa tipo APMV-3/parakeet/Netherlands/449/75), encontrada en psitácidas y pasarinos, sin afectar a pollos.   
  • APMV-4 (cepa tipo APMV-4/duck/Hong Kong/03/75), encontrada en patos, y en gansos, en los que no se han encontrado manifestaciones clínicas.
  • APMV-5 (cepa tipo APMV-5/budgerigar/Japan/Kunitachi/74), encontrada en periquitos y cotorras, sin afectación de pollos.   
  • APMV-6 (cepa tipo APMV-6/duck/Hong Kong/199/77), encontrada en pavos, gansos, pavos y “rails”, en los que provoca enfermedad respiratoria leve, y ligero incremento de mortalidad en pavos, pero sin enfermedad en patos y gansos.  
  • APMV-7 (cepa tipo APMV-7/dove/Tennessee/4/75), encontrada en palomas, y en pavos y avestruces, provocando infección respiratoria leve en pavos.   
  • APMV-8 (cepa tipo APMV-8/goose/Delaware/1053/76), encontrada en patos y gansos, sin afectar a pollos.   
  • APMV-9 (cepa tipo APMV-9/domestic duck/New York/22/78), encontrada en patos, sin manifestaciones clínicas.   

Pruebas diagnósticas

  • Muestras para aislamiento vírico: muestra de exudado faríngeo o traqueal, de lavado traqueal, de heces, o de órganos internos, según se trate de animales vivos o muertos.
  • Aislamiento vírico: prueba muy útil cuando se realiza mediante inoculación en cavidad alantoidea de embrión de pollo en desarrollo.
  • Detección genómica molecular: las pruebas ce RT-PCR están siendo cada vez más utilizadas. El único inconveniente que pueden plantear es la posibilidad de obtener resultados falsos negativos, con algunas muestras que contienen inhibidores, como ocurre con las heces, pero esta inhibición también depende de los métodos de extracción de ácidos nucleicos utilizados.
  • Identificación vírica: realizada preferiblemente mediante pruebas de inhibición de hemaglutinación utilizando anticuerpos específicos de tipo, o por métodos moleculares. Los métodos moleculares pueden dar problemas por la variación genética que puede existir entre cepas de APMV-1
  • Detección de anticuerpos: de utilidad para detectar protección vacunal, pero de escaso interés, hoy día, por existir una gran cobertura vacunal.

Pruebas realizadas en IVAMI:

  • Detección molecular mediante RT-PCR, seguido de secuenciación en caso de ser positiva, para confirmar.
Muestras recomendadas para diagnóstico:

  • Aves vivas: muestras de exudado orofaríngeo, traqueal  o de cloaca (o heces) tomadas con torunda (preferiblemente torunda impregnada de dacrón o de foam, en lugar de nylon). Introducir la torunda en un vial/tubo conteniendo 1,5 a 2 mL preferiblemente de caldo estéril BHI (Brain-Heart Infusión; caldo corazón cerebro) (si no se dispusiese de caldo BHI estéril, puede utilizarse tampón PBS estéril) y mezclar bien durante unos 30 segundos para eluir la muestra tomada en el caldo, y exprimir cuidadosamente la torunda contra la pared interior del tubo. Asegurarse de cerrar bien el vial/tubo. Mantener el caldo en frío durante el muestreo y durante el transporte al laboratorio. Debe llegar al laboratorio dentro de las 24 horas de haber tomado la muestra; en caso contrario, congelar y enviar congelado.  
  • Aves muertas: muestras de órganos o de heces. Introducir un fragmento de órgano de 5 mm (0,5 cm), o una torunda (preferiblemente torunda impregnada de dacrón o de foam, en lugar de nylon), impregnada en heces, en un vial/tubo conteniendo 1,5 a 2 mL preferiblemente de caldo estéril BHI (Brain-Heart Infusión; caldo corazón cerebro) (si no se dispusiese de caldo BHI estéril, puede utilizarse tampón PBS estéril). Si se ha tomado la muestra con una torunda, mezclar bien durante unos 30 segundos para eluir la muestra tomada en el caldo, y exprimir cuidadosamente la torunda contra la pared interior del tubo. Asegurarse de cerrar bien el vial/tubo. Mantener el caldo en frío durante el muestreo y durante el transporte al laboratorio. Debe llegar al laboratorio dentro de las 24 horas de haber tomado la muestra; en caso contrario, congelar y enviar congelado.  

Conservación y envío de la muestra:

    Refrigerada (preferido) durante menos de 24 a 48 horas.
    Congelada: más de 2 días.

Coste de la prueba:     Consultar a ivami@ivami.com