Asma alérgica (Allergic asthma)

El asma es una alteración respiratoria caracterizada por una inflamación de las vías respiratorias con episodios recurrentes de dificultad respiratoria Estos episodios, conocidos como crisis asmáticas, son provocados por la irritación de las vías respiratorias inflamadas. En el asma alérgica, las crisis se producen cuando son inhalados alérgenos que provocan una reacción de hipersensibilidad. Los alérgenos más frecuentes son los pólenes de plantas, el polvo doméstico, la caspa de los animales y los mohos (hongos filamentosos). La respuesta inmunitaria provoca los síntomas del asma. En casi el 90% de los niños y el 50% de los adultos con asma, la enfermedad se clasifica como asma alérgica.

Una característica distintiva del asma es la hiperreactividad bronquial, lo que significa que las vías respiratorias son especialmente sensibles a los irritantes y responden en exceso. Debido a la hiperreactividad, en las personas con asma alérgica, las crisis pueden ser provocadas por sustancias irritantes que no sean los alérgenos, como la actividad física, las infecciones respiratorias o la exposición al humo de tabaco.

Una crisis de asma se caracteriza por una broncoconstricción, que estrecha las vías respiratorias y causa dificultad respiratoria. Además, la reacción inmunitaria puede provocar la inflamación de las vías respiratorias y la sobreproducción de moco. Durante una crisis, la persona afectada puede presentar opresión torácica, sibilancias, dificultad respiratoria y tos. Con el tiempo, los músculos que rodean las vías respiratorias pueden hipertrofiarse, estrechando aún más las vías respiratorias. Algunas personas con asma alérgica tienen otra alteración alérgica, como la fiebre del heno (rinitis alérgica) o alergias alimentarias. En ocasiones, el asma es parte de una serie de alteraciones alérgicas. El desarrollo de estas alteraciones normalmente sigue un patrón, comenzando con dermatitis atópica, seguido de alergias alimentarias, a continuación la fiebre del heno, y finalmente el asma. Sin embargo, no todos los individuos con asma han progresado a través de esta secuencia, y no todos los individuos con una sola enfermedad alérgica desarrollarán otras.

La causa del asma alérgica es compleja. Es probable que una combinación de múltiples factores genéticos y ambientales contribuyan al desarrollo de la enfermedad. Se  cree que ciertos genes están involucrados debido a que tener un familiar con asma alérgica u otra enfermedad alérgica aumenta el riesgo de desarrollar asma en las personas. Se cree que más de 100 genes pueden estar asociados con el asma alérgica, pero cada uno parece ser un factor en una o en algunas poblaciones. Muchos de los genes asociados están involucrados en la respuesta inmunitaria del organismo. Otros genes desempeñan un papel en la función pulmonar y de las vías respiratorias.

Existe evidencia de que una respuesta inmunitaria desequilibrada subyace en el asma alérgica. Mientras que normalmente existe un equilibrio entre el tipo 1 (Th1 o) y tipo 2 (Th2 o) de las respuestas inmunitarias del organismo, muchos individuos con asma alérgica tiene un predominio del tipo 2 de respuesta. Las respuestas de tipo 2 dan lugar a la codificación de anticuerpos IgE y la generación de otros factores que predisponen a la hiperreactividad bronquial. Normalmente, el organismo codifica anticuerpos IgE en respuesta a los invasores extraños, en particular los helmintos parásitos. Por razones desconocidas, en los individuos propensos al asma, el organismo reacciona a un alérgeno como si fuera perjudicial, mediante la codificación de anticuerpos IgE específicos de ella. En las exposiciones posteriores al alérgeno, los anticuerpos IgE que los reconocen, estimulan una respuesta inmunitaria, provocando la broncoconstricción, la inflamación de las vías respiratorias y la producción de moco. No todas las personas con una variación en uno de los genes asociados al asma alérgica desarrollan la alteración; la exposición a ciertos factores ambientales también contribuye a su desarrollo. Se cree que estas exposiciones desencadenan cambios epigenéticos en el ADN. Los cambios epigenéticos modifican el ADN sin cambiar su secuencia, lo que puede afectar a la actividad del gen y regular la codificación de proteínas, influyendo en el desarrollo de alergias en los individuos susceptibles.

El asma alérgica se puede transmitir de generación en generación en las familias, pero el patrón de herencia es desconocido. Las personas con mutaciones en uno o más de los genes asociados heredan un mayor riesgo de asma alérgica, pero no la enfermedad en sí. Debido a que el asma alérgica es una alteración compleja influenciada por factores genéticos y ambientales, no todas las personas con una mutación en un gen asociado con el asma desarrollarán la enfermedad.

Pruebas realizadas en IVAMI: por las dudas existentes en la contribución genética para el desarrollo del asma alérgica, en IVAMI no realizamos actualmente la detección de mutaciones asociadas  con asma alérgica.